The Man Without a Face (1993)

hombre-sin-rostoEl hombre sin rostro es una cinta de esas que te deja una moraleja al final, y cuya trama gira en torno a lo cruel y escrupulosa que puede llegar a ser la humanidad cuanto está frente a algo que no entiende, o que cree entender y suele prejuzgar.

Esta cinta ayer la ví en TV ya en la madrugada, y aunque algo antigua (del mismo año que Jurassic Park), me llamó la atención la cinematografía que posee: una cinta que no es pretenciosa y tiene modestos escenarios, que se ve de bajo presupuesto pero con actuaciones profundas que nunca sientes que estás viendo algo que surgió del tintero y se proyecto en un guion, y que al final es actuado. El debut cinematográfico del controvertido pero indudablemente gran actor Mel Gibson (a quien recuerdas seguramente por The Patriot, o por sus cintas La pasión de Cristo o Apocalypto), es fascinante y te lleva a conocer la historia de un joven que al parecer posee episodios mentales en donde queda absorto en sus pensamientos, sin que haya una explicación para ello. Claro que la hay, pero ni él ni nosotros como audiencia la sabemos hasta casi el final.

El joven tiene sus anhelos y desea ingresar a una prestigiosa universidad pues le fascina la aviación militar. Sin embargo, no es muy inteligente y por ello se siente menospreciado incluso en su propia familia. En el pueblo donde vive habita un personaje misterioso al cual le temen muchos, por el hecho de que tiene la mitad de su rostro deshecha por las llamas de algún accidente. Si bien al principio el joven se burla también de él, poco a poco va interesándose en el personaje misterioso, hasta llegar a conocerlo bien y saber que detrás de ese rostro hay una historia muy especial: la de un maestro, quizá uno de los mejores que jamás haya tenido en su corta vida. El maestro le va enseñando cosas importantes de la vida, entre pláticas que mezclan la retórica, la literatura de Shakespeare y anécdotas personales. El clímax no me ha dejado muy satisfecho, pero ya descubrí que no se trata en sí de algún problema del guion, sino de la novela en la que está basado. Si tienen oportunidad de verla, es probable que sepan a qué me refiero. En cambio el final sí que me ha agradado, aunque era predecible desde un inicio.

En conclusión, es una historia similar en su objetivo a Front of the Class pero ambientada en un ambiente y contexto distintos, que la convierten en una historia entretenida y disfrutable. No excelente ni perfecta, pero sí muy buena y recomendable.

RATING: ✮✮✮ (Buena)

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