La vita è bella (1997)

No, no te dejes engañar, diría el protagonista Guido de La vida es bellano creas que sólo porque la película tiene 15 años de haberse estrenado, es vieja y no vale la pena. Todo lo contrario. Esta cinta es italiana y fue dirigida y protagonizada por Roberto Benigni, a quien yo recuerdo por Pinocchio, en 2002.

La ví sin mucha expectativa, ya que es bien sabida mi repulsión por los dramas de cualquier tipo, pero buscando buscando hallé la versión en línea y decidí verla al recordar que muchos la ponen como una de sus favoritas. El simple nombre me incitó a saber qué razón tiene al decir de que la vida es bella. Resulta que la historia está dividida en 2 partes prácticamente: una en donde vemos cómo Guido, un joven parlanchín e imaginativo conoce a “su princesa”, Dora (interpretada por la propia esposa de Benigni), en situaciones cómicas y románticas que sin duda elevan el ánimo como espectador. La escena más hilarante es aquella en la que Guido actúa como supervisor de la escuela donde trabaja ella, y habla sobre por qué la raza es la superior, según pensaban los fascistas y nazistas. Y es que un punto clave es que la historia está ambientada en 1939, justo al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, así que hay muchas referencias a la ideología de la época. Un obstáculo mayor es que Guido es judío, así que eso le traerá problemas en la segunda parte del filme.

La segunda parte ahonda más en su vida familiar con Dora y su hijo pequeño de 5 años, interpretado por el mismo actor que hizo del hijo de Russell Crowe en Gladiador. Un dato frikizon no podía faltar xD Todo toma giros trágicos y dramáticos cuando la familia es atrapada por los alemanes nazis y llevada, junto con otros prisioneros, a un campo de concentración donde pasarán muchas circunstancias difíciles. Lo que hace valiosa a la película no es en sí que trate de la guerra mundial (hay muchas pelis que ya hablan de eso, y libros, y series, etc), sino cómo lo hace: Guido, con toda la imaginación que tiene, tendrá que hacerle creer a su pequeño hijo de que todo es parte de un “concurso”, con tal de motivarle a pensar que la vida nunca es horrenda, por más que lo parezca. De ahí viene el nombre.

Ahora siento como si hubiese arruinado por primera vez la trama de una película en una de mis críticas, pero nah…. vale la pena verla, por los diálogos y las situaciones que se ven en ella. Pasarás un buen rato, puedo asegurártelo. Ah por cierto, la música de fondo te sonará muy familiar.

RATING: ★ ★ ★ (Buena)

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