¡Eleva tu espada hacia el cielo! Zelda: Skyward Sword

 

 

Primeramente, quiero aclarar que esta entrada fue escrita por un autor diferente a absolutamente todas las que hay después de ésta. Pero eso no quita la esencia de este blog, ¿cierto? 😀

Hoy quiero compartirles una review personal de un videojuego reciente (lanzado el día 20 del pasado mes en América) del cual tengo bastante de qué hablar. Después de terminar por completo un videojuego, pocas veces te sientes tan realizado y tan feliz por todo lo que hiciste en éste, y sinceramente todos los juegos de la saga The Legend of Zelda que he tenido la oportunidad de jugar no han sido la excepción. The Legend of Zelda: Skyward Sword es la entrega de Zelda, la entrega de Wii, y la entrega de esta generación que ha revolucionado completamente el modo de jugar un videojuego, tal como lo hizo Zelda: Ocarina of Time en el no tan lejano 1998. Skyward Sword es una aventura completamente nueva que nos introduce a una historia perfectamente hecha con un diseño inigualable, una música extraordinaria y a los personajes mejor construidos de la serie.

Comencemos con la historia (nada de spoilers ;D). Simple: fuerzas malignas tratan de conseguir un poder supremo (la Trifuerza) para apoderarse de todo lo que existe. Sin embargo, para ello hay dos elegidos que lograrán evitar esto: Link y Zelda, los cuales viven en una isla flotante en el cielo. Tal vez sea simple, pero no se trata de lo que la historia cuenta, sino la manera en que es representada y cómo te hace más partícipe de ella. Y con todo esto me refiero principalmente al excelente diseño de los personajes, los cuales te marcarán de por vida. Por primera vez vemos a un Link y a una Zelda que en realidad tienen algo en común, pues aquí son amigos desde la infancia. Por primera vez vemos a un Link que en realidad quiere salvar a Zelda y que está consciente de afrontar su destino. El enemigo Ghirahim es una adición muy bien preparada, con una actitud llamativa que te atrae mucho más que lo que era Ganondorf en juegos pasados. Fi, nuestra nueva guía, nada que ver con lo fastidioso que resultaron Navi o Midna. Y ni se diga de los personajes secundarios, carismáticos e interesantes a la vez.

Cabe destacar el gameplay, y mucho más la forma de jugar con el Wii Motion Plus. El combate 1:1 de este juego cambió completamente a la forma de jugar cualquier entrega de The Legend of Zelda. Esto lo hace aún más desafiante porque todo enemigo está hecho de tal manera que reaccione a todos tus movimientos y de esta manera protegerse. Por ello es que ya el puro presionar botones quedó atrás y la estrategia militar es la que ahora únicamente cuenta. Cualquier murciélago u otro enemigo común y corriente tendrá la capacidad de aniquilarte en cuestión de segundos, y aunque se necesita mucha paciencia con el tiempo tus capacidades aumentarán, pues los ítems implementados serán la ayuda perfecta. El Wii Remote será tu nueva resortera, tu nuevo arco, tu nueva espada.

Sobre los gráficos… aunque no los considero algo que define un videojuego entretenido, son dignos de mencionar. Simplemente, son los mejores que hemos visto en Wii, y pensemos en la capacidad técnica de esta consola a comparación de las otras consolas del mercado. La combinación del estilo colorido de Zelda: Wind Waker con la oscuridad de Zelda: Twilight Princess resultó ser correctamente realizada. Esto nos da un mundo sensacional, con unas mazmorras muy bien diseñadas. Hay que remarcar que, en mi opinión, algunos calabozos no están al nivel de otros juegos y que ahora la exploración de todo lo que rodea el mundo no es igual al de anteriores. Ahora es más pequeño que otros (y lo estoy comparando con lo inmenso que era Twilight Princess) y está enfocado en lugares en los que hay muchas cosas que hacer. Eso sí, en el cielo hay bastantes cosas que hacer pero la superficie será donde se pasará mayor tiempo.

La música es una parte esencial en cualquier juego de Zelda. Ya sea tocando una ocarina, una guitarra o tambores, dirigiendo los vientos con una batuta, o llamando a tu caballo con una flauta, siempre es necesaria. Y en este caso, Skyward Sword presentó una arpa; no es la primera vez que se muestra en la saga (en Ocarina of Time un personaje la toca), pero es una pieza clave en el desarrollo de la historia. No se usa muchísimo como uno supondría, de hecho sólo se usa en momentos importantes para cumplir ciertos desafíos. La banda sonora, a diferencia de las pasadas, es totalmente orquestada, tal como lo hicieron con las dos entregas de Super Mario Galaxy. Sinceramente, extrañé mucho los sonidos que Koji Kondo producía en juegos anteriores, pues hay algunas piezas musicales que no le llegan al nivel de otras y que no te causan la misma sensación. Aun así, es bastante buena y la pieza principal, Ballad of the Goddess, es una de las mejores que se pudieron componer para la saga.

The Legend of Zelda: Skyward Sword demuestra principalmente tres cosas. En primera, que Nintendo siempre estuvo en lo correcto y que la manera de jugar con un Wii Remote puede cambiar radicalmente la jugabilidad. En segunda, que la saga The Legend of Zelda está preparada para más cambios, pues por un gran tiempo se comentó que era lo mismo siempre, pero ahora ya no. Y en tercera, que a pesar de que la consola Wii no tuvo tanto apoyo por parte de compañías third-party como lo tuvieron Xbox 360 y PlayStation 3, Nintendo es quien produce los mejores juegos para sus consolas y esta vez hizo que comprar el Wii este 2011 valiera la pena sólo por levantar la Espada Maestra en esta magnífica obra. Eso es, una obra maestra que merece los premios de “Juego del año”. Les dejo sólo una parte de lo que es Skyward Sword a continuación, y un saludo a todos los lectores! Espero escribir otra entrada gracias al principal moderador de este blog. 😉

 

Veredicto: 10.0

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