Don’t Be Afraid of the Dark (2011)

Empezamos el mes de octubre, mejor conocido por ser el más apto para el cine de horror e historias de ultratumba, con el review de No le temas a la oscuridad, cuyo marketing se ha enfocado en decir que está “producida por Guillermo del Toro”, conocido cineasta mexicano que aborda temáticas fantásticas en sus películas (véase El laberinto del Fauno).

Empiezo diciendo que la cinta inicia medianamente bien con una escena de suspenso que te deja con las ganas de saber qué está ocurriendo en esa casa, el cual es el único escenario en toda la película. Resulta que en la historia, una niña (Bailee Madison, a quien vimos excelentemente en El mundo mágico de Terabithia) y su padre (Guy Pierce) se mudan a una vieja mansión junto con la nueva prometida de este último (interpretada por Katie Holmes). Las cosas no andan bien pues la niña, Sally, afronta la ausencia de su madre ante el divorcio de sus progenitores. Su grado de pesimismo y de depresión son evidentes desde su primera aparición. Pero todo eso resulta inherente en una trama donde la fantasía gobierna todo y ahí cumple precisamente con su primer objetivo: representarnos a un mal que parece ser el “bien”. Me explico: aquí el “mal” de la película (no te diré qué es en específico, ya sabes que no soy muy dado a revelar puntos importantes) aparece primeramente como si fuese un elemento bueno e incluso hasta aceptable para la deprimida Sally. Quizá el momento en que se va convirtiendo en el antagonista real no sea el mejor y pudo haber funcionado aún más si se hubiese dado más suspenso o histeria a la película. En resumen: cumple al querer presentarnos un mal que aparenta ser bueno, pero falla al mismo instante en esa conversión de mal-bien-mal.

Debo decir que me imaginé un mal más típico de las últimas producciones hollywoodenses, y eso debe ser aparte porque no he visto la cinta original de 1973, la cual según los críticos es más escalofriante que ésta. Así que no haré comparaciones al no haber visto ninguna otra cinta más que esta, la producida por Del Toro. Las actuaciones son excelentes, en especial de la niña Bailee que se posiciona como una de las actrices preadolescentes con un futuro prometedor en la meca del cine. Qué decir de los ya consagrados Katie Holmes y Guy Pierce en sus respectivos roles. El contexto fantástico es llevado bien a lo largo de la trama, aunque me parece que el hecho de que nos muestren al “mal” de la película desde un instante inicial como que echa abajo la ilusión fantástica de suspenso (ese de “¿qué es lo que los está acechando?”) en cierta manera. Los efectos especiales son adecuados igualmente. En el aspecto técnico, nada qué objetar.

En conclusión: No le temas a la oscuridad es más bien una cinta orientada al público infantil, pero que no necesariamente causará terror en los niños o preadolescentes, sino que me parece que les garantiza un entretenimiento de suspenso y hasta de acción. No es una película excepcional en el género (ni siquiera en el del terror infantil), pero es disfrutable al fin y al cabo. La recomiendo para una salida con la familia y hermanos/parientes menores de edad.

RATING:   ★★ (Regular)

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