Kung Fu Panda 2 (2011)

Kung Fu Panda 2 es una maravillosa secuela a aquella primera parte que vimos hace 3 años exactamente, donde Po, el oso panda protagonista, debía aprender a valorarse a sí mismo para finalmente convertirse en el heroico guerrero dragón que ayudaría a salvar el destino de China. Esta vez, ya siendo ese honorable guerrero panda, Po debe enfrentarse a sus memorias y recuerdos de un pasado que le resulta desconocido y que terminan volviéndolo vulnerable en más de una ocasión.

Si hay algo que me gusta de esta nueva franquicia animada es que mezcla a la perfección los elementos cómicos con una trama interesante. A pesar de ello, creo que la primera era más homogénea en este aspecto. Me refiero a que Kung Fu Panda es más divertida que su continuación, pero eso no hace que la segunda parte sea aburrida o mala. Todo lo contrario: con los personajes principales ya establecidos, se explora un poquitín más sobre el maestro Tofu y los Cinco Furiosos. Pero sin duda el que más a fondo se explora es el panda Po, ya que conocemos su pasado y a lo largo de la película vemos esa típica lucha con recuerdos que no lo dejan tranquilo hasta que pueda descubrir quién es y cuál fue su origen.

Otros dos puntos muy a favor son los valores familiares que incorpora la historia y sus tremendos efectos visuales. Estamos no sólo ante una película cómica y de animación, sino ante una joya educativa rodeada de moralidad y deseos de superación que fácilmente deberían ser imitados por los espectadores, que adivino deben ser principalmente los niños y adolescentes. Vemos los principios de la unión familiar entre Po y su, ejhem, padre, y la importancia del trabajo en equipo (excelentemente ejemplificada en una escena donde Po se enfrenta a Tigresa) y la paz interior como las armas principales para vencer cualquier obstáculo, por más invencible que este se vea. Porque al final la fortaleza proviene del interior, y no del exterior como suele pensarse. Esta continuación es excelente por eso mismo: te hace reflexionar sobre quién eres, invitándote a que si hay algo que no te deja avanzar y te aqueja constantemente lo dejes atrás porque el pasado no gobierna sobre el presente. La frase sabia que queda para la eternidad y moraleja de toda la película (pronunciada por la Pitoniza en un momento clímax de la cinta):

Puede que tu historia no tenga un comienzo feliz, pero eso no te hace quien eres… es el resto de tu historia, lo que tu decides ser.

Sobre los efectos visuales, no sé que puedo decir que no se sepa ya. A menos que no hayas visto la película anterior, no sabrás que estamos ante una joya de la animación. Por todo lo que he dicho, me atrevería a decir que Kung Fu Panda es uno de los mejores tesoros que tiene Dreamworks… Es su propio Toy Story, porque posee personajes entrañables, una historia familiar, elementos cómicos, excelentes efectos visuales y valores sobre todo. Es una digna sucesora de la ya finiquitada saga de Shrek, que no me gustaría ver explotada hasta el cansancio. De hecho, hay un especial navideño (al igual que ocurriera con Shrek) de Kung Fu Panda que no deben perderse para nada. Es excelente y promueve muy bien lo que significa el espíritu navideño. Una tercera parte no estaría nada nada mal, pero deberían hacerla en unos 4 o 5 años, para no agotar la fresca fórmula que ahora posee la franquicia. Hasta entonces, podrían sacar otros especiales ya sea navideños o veraniegos, qué se yo, o cortometrajes para no extrañar demasiado a los personajes. Mi recomendación: muy muy alta.

RATING:   ★★★★ (Excelente)

Anuncios