TV Especial – Supernatural

Supernatural ha sido mi serie favorita desde 2005, año en que se estrenó en su primera temporada. Los temas de fantasmas, criaturas y monstruos siempre me han llamado la atención, aunque me mantengo reservado en ver algunas películas de terror/horror ya que creo que muchas ya caen en lo mismo y lo mismo una y otra vez. Ahora que acaba de finalizar la sexta temporada, y ya con los preparativos de la séptima en marcha, es conveniente hacer un post especial para hablar de esta fantástica serie de Warner Bros.

La serie gira en torno a los hermanos Sam y Dean Winchester quienes, tal cual Batman & Robin, viajan a diversas regiones de EE.UU para combatir precisamente eso: lo supernatural que hay en la Granja del Tio Sam (a esa granja llegan siempre los aliens, y pasa dizque lo más emocionante de las series de fantasía). Ambos viajan a bordo de un Chevrolet Impala negro modelo ’67, sí todo un clásico pero es el bebé de Dean (algo así como su amuleto de la suerte; podría pasarle algo a él, pero al Impala jamás… apenas sobre su cadáver). Básicamente, ese es el tema central de la serie. La trama se ha ido haciendo compleja conforme transcurre la historia y ya no es tan simple como en sus inicios, cuando sólo veíamos a los hermanos llevar obligadamente esa vida de cazadores sin más remedio que arriesgar su pellejo en cada capítulo.

En la primera temporada, Dean y Sam comienzan la cacería luego de un trágico evento: un demonio mató a su madre cuando ellos apenas eran unos niños pequeños, y ahora su padre se halla desaparecido. Armados con el diario de lo supernatural hecho por John Winchester, poco a poco van aproximándose hasta hallar a su padre, quien les revela que la única manera de matar ese demonio es con una súperpistola llamada Colt. A ese demonio lo conocen como “ojos amarillos”, sabrán porqué xD.

Para la segunda temporada, nos encontramos con los tres Winchester convaleciendo de un accidente en la carretera; Dean muere de hecho en el primer capítulo, así que John vende su alma a un demonio a cambio de la de su hijo, con lo que logra rescatarlo. Y la trama crece más y más: se revelan los oscuros objetivos de ojos amarillos, y su relación con Sam al darle de beber de su sangre demoníaca cuando visitó su hogar y mató a su madre. Ante esto, Sam desarrolla extrañas habilidades psíquicas que nadie se puede explicar. Aquí vemos morir al único Winchester que no había muerto: Sam. Dean decide hacer un nuevo pacto para resucitar a Sam, y el demonio de ese pacto le da como plazo un año para llevarse su alma al infierno después. Y no sólo eso, Ojos amarillos abre una puerta al infierno que libera a miles de demonios, para finalmente ser asesinado por Dean con la Colt.

La tercera temporada sólo tuvo 16 capítulos (a diferencia de los 22 normales de cada temporada) debido a la Huelga de Guionistas tan sonada de 2007. Ahora Dean busca eliminar su contrato de un año con ayuda de Sam y una nueva demonio llamada Ruby, que se supone que está redimida. Ella les cuenta que el contrato de Dean lo tiene una demonio poderosa llamada Lilith. Sam y Lilith tienen una extraña relación. Ambos están destinados a enfrentarse entre sí para comandar a una horda demoníaca que supondrá el fin del mundo. A lo largo de esta temporada, los hermanos también de ben capturar a los demonios que Ojos amarillos dejó salir del Infierno.Al final, los Winchester son incapaces de destruir el pacto y el alma de Dean es llevada al infierno.

La temporada 4 ya demuestra una evolución más notable de la historia y aparecen los primeros ángeles en Supernatural. El más importante, Castiel, se vuelve amigo de los hermanos. Pero como bien recordarán, Dean quedó en el infierno. Bueno, pues Castiel fue quien lo sacó de ahí para que Dean cumpla con la voluntad de Dios. Resulta que Lilith quiere destruir un total de 66 sellos para así liberar a Lucifer, y con ello comenzar el Apocalípsis. La voluntad de Dios es detenerla y evitar que esto pase. Pero, esto no ocurre y al final, entre dimes y diretes, los sellos se rompen y Lucifer es liberado en la Tierra.

Se suponía que el show acabaría en la quinta temporada, con los hermanos lidiando con el fin del mundo y deteniendo a Lucifer. Creo que hubiera sido adecuado que acabara ahí, pero ahora que vi la sexta temporada considero que hay muchas cosas que explorar aún. Y se da a conocer que los ángeles no son tan buenos como parecen, e incluso muchos de ellos apoyan la idea del fin del mundo para acabar con la humanidad. Se pone en duda la existencia de Dios, ya que nunca se ha visto ni sabido nada de él aún en el propio cielo y entre los propios ángeles. Castiel, un fiel seguidor de ese Dios, empieza a decepcionarse por la ausencia de su padre. Lo más notable es que Dean y Sam tienen un papel crucial: Dean es el “recipiente” del Arcángel Miguel (el bien), mientras que Sam es el “recipiente” de Lucifer (el mal), para la lucha final entre el bien y el mal. Al final, Dean se libra de ser el recipiente y con ello morir en el enfrentamiento contra su hermano, pero Sam decide voluntariamente encerrarse en el Infierno con el demonio en su interior.

La sexta temporada lidia con la era post apocalipsis. Sam es devuelto por Castiel, pero en los primeros capítulos se comporta extraño. Esto es porque no tiene alma. El alma es el tema central de toda la temporada: resulta que hay una guerra civil en el cielo para definir quién será el nuevo “Miguel”: Castiel debe enfrentarse a Rafael para ello. Pero los arcángeles tienen mucho más poder que cualquier ángel, así que Castiel necesita el poder de muchas almas para incrementar su poder y vencer a Rafael, quien quiere liberar a Lucifer y repetir el apocalípsis, sólo por que esa era la voluntad firmada por Dios. Al final, Castiel se proclama Dios al obtener el poder de todas las almas del Purgatorio, demostrando que el ángel que alguna vez fue su amigo ahora se ha vuelto un monstruo sediento de poder y ambición.

Al leer esto, podrán darse cuenta de lo que hablaba cuando les dije que la historia se hacía cada vez más grande, desde la segunda temporada. Sam y Dean ya no buscan lo paranormal sin razones: lo hacen porque ese era su destino y ahora es su forma de vivir (en algunos capítulos se ha explorado cómo ambos serían si nunca hubiesen sido cazadores, y vaya que llevaban vidas aburridas). Hablemos ahora sobre lo que rodea a la serie, esto es sus características. Los hermanos Winchester no son los únicos cazadores en la Granja-donde-todo-lo-increíble-pasa, sino que también hay muchos otros que se dedican a lo mismo. Muchos de ellos mueren a lo largo de la serie en circunstancias diferentes, casi siempre enfrentándose a los fenómenos supernaturales. Dean y Sam han muerto también un par de veces cada uno, pero ahora con lo de los ángeles se puede decir que son inmortales: aunque mueran, serán traídos de vuelta en caso de que se los ocupe para algo, como la voluntad de Dios.

Al principio, Sam y Dean iban con su padre para hallar a Ojos Amarillos. Luego fueron solos hasta encontrarse con Bobby, antiguo amigo de su padre, que desde entonces toma el papel paternal para los Winchester y lo vemos hasta estos últimos capítulos que se han transmitido. Han habido, por otra parte, muchísimas criaturas diferentes que han aparecido en los capítulos: desde fantasmas vengativos y payasos o jinetes sin cabeza, hasta los propios demonios que ya en las temporadas recientes aparecen como si fuesen seres humanos. ¿Cómo le han hecho para matar esas cosas paranormales? Bueno, pues aparte de que Sam y Dean tienen un arsenal de armas y pistolas, cuentan con la experiencia brindada por la vida cazadora y el diario de su padre. Así, saben que para evitar un fantasma basta con darle con algún trozo de hierro o sellar las puertas y ventanas con sal. Incluso, usan la sal muchas veces como munición de las pistolas. Para los demonios, aparte de los rituales de exorcismo, cuentan con el agua bendita y otros métodos de tortura cuando quieren conocer algo que sólo los demonios saben en ese momento. La Colt también era una arma, bastante poderosa ya que mataba cualquier criatura, hasta que demostró no ser tan perfecta cuando no pudieron matar a Lucifer con ella.

Supernatural es una serie que no sólo se centra en cazafantasmas y otros monstruos. También tiene hilos dramáticos sobre la relación entre los hermanos, quienes muchas veces entran en desacuerdos y se pelean, como todos los hermanos claro. Muchas veces, hay sentimientos de por medio al tener que matar a una criatura que ha tomado posesión de una inocente persona. Pero lo más fuerte son las actuaciones de Dean y Sam y el elemento cómico que abunda en la misma. De no ser por eso y los efectos visuales, Supernatural no tendría el éxito que tiene y que la ha llevado a existir ya por 7 años. Sí, una vez más repito, es mi serie de TV favorita y así se mantendrá por mucho tiempo. Se las recomiendo ampliamente.

Ahora, un video para que vean lo bien que se la pasan grabando la serie los protagonistas. Son los bloopers de la quinta temporada. Disfrútenlos.

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