Trick ‘r Treat (2009)

Dulce o truco se disfruta de principio a fin. En un claro homenaje a las películas antiguas (conocidas como seriales en los United States, y que son eso: películas pero a la antiguita, donde la calidad no es excepcional en el aspecto visual, ya que se enfoca en la trama y en dar esa sensación de realidad que las actuales cintas con efectos especiales no lograrán jamás conseguir), esta cinta es una joya del género del terror. Pero no del terror que nos han dado en los últimos años (me refiero al terror de los ya típicos fantasmas vengadores, monstruos, psicópatas, etc), sino de ese terror que se disfruta con la familia y los amigos. En lo personal, me encantó sentir nuevamente esa sensación de estar frente a una película de terror juvenil que no sentía desde los tiempos del ya difunto canal Fox Kids, en especial cuando veía la serie Escalofrios. No es precisamente un terror que te haga levantarte de la cama a cada instante por sustos repentinos (la clásica puerta que abre el protagonista y ¡zaz! que sale el monstruo con un sonido infernal que te retumba el corazón), sino un terror puro. Llamémosle a este terror, un terror antecesor (porque fue un terror que disfrutaron las generaciones pasadas cuando no había tanto efecto especial y los monstruos y cosas terroríficas se creaban con y sólo con maquillaje).

Dulce o truco además es un homenaje al Halloween. El solo título ya te da la idea de que la historia trata sobre Halloween. Pero está tan bien ambientada en estas fiestas anuales (las cuales me agradan y siempre lo harán, por ese tono de misterio que las envuelven. Además, siempre añoré un día salir disfrazado a la calle pidiendo dulces como en las películas gringas pero en fin, esa es otra historia…), que más bien parece un especial de TV. Esto se siente aún más cuando te percatas que la cinta está formada de 4 historias diferentes mezcladas entre sí por un factor en común: una criatura extraña que siempre aparece en todas las historias y que tiene un extraño manto sobre su cabeza que se confunde con un dizfraz más de la época. En las primeras historias, prácticamente no cumple ninguna función esta criatura. Pero al término, llega la mejor parte quizá la más intrigante de todo el filme. Hablar de qué tratan las historias por si solas, sería arruinar las ganas de ver una buena película sobre el Halloween desde una perspectiva juvenil (de hecho, creo que si un niño ve esta cinta, quizá quede un tanto fascinado por no decir traumado con el desenvolvimiento de la historia). Son 4 historias que convergen en una sola.

Las actuaciones son excelentes. La película, como debe de ser, es protagonizada casi en su mayor parte por niños y por jóvenes. Esto la hace aún más interesante y, contrario a lo que pueda pensarse, funciona como una fórmula realmente buena: niños + misterio + criaturas misteriosas + Halloween = una cinta recomendable de ver. Pero lo más importante como ya he dicho es la frescura en su forma de llevar la historia y el homenaje visual a esas películas de antaño donde no abundaban los efectos especiales para contar una historia de la mejor manera (obviamente, hay sus excepciones y existen cintas que necesitan esos efectos para ser buenas, sino serían un bodrio… ¿Verdad, Avatar?). Ví la película apenas ayer y me quedó un excelentísimo sabor de boca. No la vi con ninguna expectativa en especial, y quizá eso hizo que mi atención e interés crecieran conforme transcurría el filme. Después de todo, ¿a quién no le gusta el Halloween? Dulce o truco revive ese niño ansioso por celebrar esas fiestas como siempre debió ser, y lo hace de una manera extraordinaria. Altamente recomendable;

P.D. La película nunca se proyectó en los cines (ni de aquí, ni de allá, ni de Gringoranch), así que quien quiera disfrutarla sólo podrá hallarla en DVD o, en los últimos casos, vía online;

RATING:   ★★★ (Buena)

Anuncios